25 febrero 2018

Desengancha a tus hijos y consigue que apaguen las pantallas (móvil, televisión, tablet, consola, etc.), sin pedir más tiempo, sin berrinches ni pataletas. 

¿Misión imposible? No.

Aquí te damos algunas ideas y te contamos los pasos para desenganchar a tu hijo del móvil y de otras pantallas de entretenimiento.

En general, un peque que se está divirtiendo con un videojuego solo querrá dejarlo cuando pase de nivel, consiga un recurso o supere el desafío que le tiene tan concentrado en su aventura virtual.

Otras veces sucede lo contrario. Se frustran al no alcanzar el objetivo. Tiran el mando, lloran y tal vez quieran cambiar de juego o de actividad.

En general, es tan divertido que no ve pasar el tiempo. Quiere más y más.

Eso es dependencia.

Y la dependencia puede convertirse en adicción.

En nuestro anterior artículo: ¿Cómo identifico si mi hijo/a está enganchado/a? hablamos sobre la dependencia y la adicción e incluimos un cuestionario para identificar el nivel de dependencia de tu peque.

Si tu hijo/a tiene un nivel alto de dependencia a las pantallas de entretenimiento, pide ayuda a un especialista que indique el tratamiento más adecuado a seguir.

Si su dependencia es baja o moderada, en este post hemos unido nuestra experiencia en educación digital con las recomendaciones de varios expertos en adicción tecnológica para compartir algunas ideas.

Pasos para fomentar una relación más sana con la tecnología

Fija metas

Sugiere pequeños retos realistas para que aprenda a manejar el tiempo de uso. ¿Cuánto es mucho tiempo frente a las pantallas? Los objetivos pueden fijarse a manera de juego, como una misión de Little Einstein para los más pequeños.

Establece normas claras

Dónde, cuándo, para qué, por cuánto tiempo. Por ejemplo: nada de Smartphone sobre la mesa mientras comemos, ni en la cama antes de dormir.

Tiempo de juego Kid Crono

Utiliza interruptores externos

O señales que indiquen que debe desconectar: relojes, alarmas, una aplicación de control parental como Kid Crono.

Así será más fácil respetar el límite de tiempo y hacer constar la norma de forma impersonal: ya has jugado una hora, se acabó el tiempo y toca apagar el iPad.

Da ejemplo

Si ellos no pueden jugar mientras comen, ningún miembro de la familia puede utilizar los dispositivos durante las comidas. De lo contrario, los niños se confunden con mensajes ambiguos.

Escribe una lista de actividades

Pregúntale qué quiere hacer, qué le motiva, qué le gustaría aprender y recuérdale las alternativas que tiene cuando apague el iPad o diga que se aburre. Podría:

  • Jugar con sus amigos y hermanos.
  • Ir al parque, llenarse de arena y columpiarse.
  • Practicar deportes al aire libre.
  • Los juegos de mesa (Uno, Monopoly, memory, etc.)
  • Preparar bizcochos o ayudar en la cocina.
  • Estar en contacto con la naturaleza, pasear al perro.
  • Crear robots con legos, un poema, una canción, un baile.
  • Pintar, recortar, leer.
  • Las pegatinas, los cromos, los gogos, el reto de la botella de plástico, etc.

Y aunque no les guste, también es necesario que compartan las tareas de la casa: recoger su ropa, tender la cama, tirar la basura, poner la mesa, colgar la ropa, comprar el pan.

Enséñale a posponer, a esperar

Y a adaptarse a nuevos horarios para practicar lo contrario en el tiempo de uso del Smartphone. Es decir, si se conectaba al llegar del colegio, haz que meriende y haga sus deberes primero, como sugiere la doctora Kimberly Young, Directora del Center for Internet Addiction Recovery. 

Juega con tus hijos 

A ellos les encantará mostrarte lo que saben hacer, lo que han descubierto, el nivel que han alcanzado. Así podrás conocer el contenido de los videojuegos mientras les hablas sobre la privacidad y el respeto hacia los otros jugadores. De paso, descubrirás quiénes son sus amigos online.

Ayúdale a ir a su ritmo 

La vida moderna nos acelera a todos y parece que no nos alcanza el día para nada. Los niños necesitan tomarse su tiempo para mirar, comer, vestirse, caminar, y decidir cómo “des-aburrirse”.

Aprendamos a organizarnos mejor para que niños y niñas puedan ir más despacio: sin estrés.

Mejor compartido que exclusivo (si es menor de 13)

Cuando el iPad, iPod, iPhone, consola y ordenador son de los padres y se comparten en familia es mucho más fácil moderar el uso de los mismos. Si el/la menor se siente dueño/a del dispositivo como si fuera uno de sus juguetes, será más difícil limitar el tiempo y condiciones de juego.

Alternativas de localización

El primer móvil suele darse para llamar a los hijos y tenerles localizados cuando no están con nosotros. Sin embargo, muchas madres se quejan que al llamar no responden.

Por otro lado, las vacaciones pueden ser una oportunidad para desengancharle o el inicio de la adicción. Si se va de campamento no le compres un móvil. Los organizadores siempre ponen a disposición de los padres varios números de teléfono y horarios para llamar a los hijos.

Mejor pocos videojuegos

Cada videojuego está diseñado para atraer, cautivar y enganchar.  Cuando tu peque complete todos los niveles y supere la mayoría de los retos perderá gradualmente su interés en el videojuego. También dejará de jugar si el juego le bloquea en un nivel y no logra pasar al siguiente.

Pero si cada vez que pierde el interés le das un nuevo videojuego, vuelve a comenzar el divertido proceso de conseguir recursos, pasar de nivel y superar nuevos desafíos. Aunque el dispositivo sea muy atractivo, lo que engancha en sí es la relación que se establece con un juego en particular.

El diálogo: clave de la #e-Ducación para desenganchar

Además de estos pasos, es importante mantener una comunicación proactiva y frecuente en familia. Dialogar no significa perder nuestra autoridad paternal/maternal: no.

Dialogar significa conversar basándonos en el respeto recíproco de los derechos y deberes tanto de los padres como de los hijos.

Nuestra responsabilidad es informarnos primero para después explicar los usos, beneficios y riesgos de conectarse a internet o a juegos online. Establecer límites es positivo para el desarrollo de los niños porque les da seguridad y les enseña que cada acto tiene consecuencias.

Mientras conversamos, es necesario dejar claro lo que consideramos aceptable e inaceptable, por ejemplo, con respecto a:

  1. Lo que puede compartir online.
  2. El contenido que puede ver online.
  3. El contenido apropiado para su edad (TV, música, libros, revistas, vídeos, etc.)
  4. El comportamiento online y offline hacia los demás.
  5. El tiempo que pasa frente a las pantallas, aunque le parezca poco y pida más.

Dialogar es escuchar

Escucha lo que dice mientras juega y está atento/a a los juegos y a lo que ve en la televisión e internet.

¿Tu peque busca vídeos en Youtube de jugadores de GTA (+18)? Explícale que ese contenido no es apropiado para su edad.

Y cuando se reúnen en casa de sus amigos ¿a qué juegan?

¿Qué es lo que más le gusta hacer en el móvil o la tablet?

¿Qué juegos prefiere y por qué? 

¿Hay algún juego problemático, es decir, que le engancha y le vuelve más agresivo? 

¿Qué clase de vídeos busca?

Los amigos que ya tienen móvil, ¿para qué lo usan?

Cuando juega online, ¿le han preguntado su nombre, en dónde vive y su teléfono?

Recuérdale que no debe dar sus datos a desconocidos. Aunque digan que son sus amigos, no los conoce y no sabe quién está jugando online. 

La tecnología aporta muchos beneficios pero también es necesario tomar distancia de las pantallas y realizar actividades físicas y de contacto con la naturaleza que nos permitan mejorar las habilidades sociales y la inteligencia emocional.

“Los niños necesitan experimentar distintos retos, sentirse amados y escuchados por su familia. Si no encuentran estas oportunidades en la vida real, la buscarán en la realidad virtual”, afirma el doctor Andrew Doan, autor de “Hooked on Games”.

Mostrémosles a los niños todo lo que la vida puede ofrecer más allá de las pantallas de entretenimiento y los mundos virtuales.

Y tú, ¿qué haces para desengancharle del iPad?

¿Lo escondes?

¿Se lo quitas?

¿Tienes días sin pantallas?

¿Has colgado un cartel con las normas de la casa?

Nuestros hijos están creciendo en un mundo que cambia demasiado rápido. La tecnología está aquí para quedarse y lo mejor es aprender a utilizarla con moderación y sin dependencia.


Una respuesta a “11 pasos para desenganchar a tu niño del móvil”

  1. Eso digo yo, ¿qué hago? le escondo el ordenador? guardo la tv? a mi hija la cuida mi madre y con ella es imposible porque no sabe tener autoridad con ella. Mientras mi hija se pasa los fines de semana enganchada a la tv o el ordenador, o incluso su movil que luego no le devuelve. Quiero que aprenda APRENDA a gestionarse, no quiero estar guardandole las cosas porque yo no estaré con ella toda la vida para controlar si fuma, bebe, juega a maquinitas o lo que sea. No sé qué hacer.

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