17 diciembre 2015

¿Tu hijo está interesado, atraído, entusiasmado, enganchado o adicto a los video juegos? Descúbrelo ahora. 

La mayoría de los padres y madres estamos ocupados y cansados.

A veces dejamos la tableta u otro dispositivo móvil a nuestros hijos para que nos dejen tranquilos, mientras terminamos un informe o preparamos la cena.

No nos queda más remedio. 

Pero ojo que la televisión,  las consolas, tabletas y Smartphones ¡no son niñeras!

 

Evita los excesos

Aunque parezcan inofensivos, el uso en exceso de estos aparatos tiene efectos negativos relacionados con tres aspectos principales:

  1. Tiempo de juego: varias asociaciones de pediatría en distintos países recomiendan limitar el uso de pantallas a dos horas diarias máximo.
  2. Contenido apropiado para su edad: respeta la clasificación de los videojuegos (y programas de la tele) por edades. No todos los contenidos son aptos para la sensibilidad de todas las personas.
  3. La edad del menor: es uno de los principales factores de riesgo porque son los más jóvenes (niños y adolescentes) los que mayor probabilidad presentan de desarrollar la adicción al ocio digital.

Que los peques jueguen y se diviertan un rato con las pantallas es genial pero también tiene sus riesgos. Uno de ellos es la dependencia y adicción al entretenimiento constante con dichos aparatos. 

¿Dependencia o adicción? 

Una persona desarrolla una dependencia cuando:

  1. El placer que genera el uso va disminuyendo progresivamente, por lo que necesitará utilizarlo más tiempo para sentirse satisfecho/a (Síndrome de tolerancia).
  2. Se experimenta una sensación emocional desagradable y/o efectos físicos al interrumpir o reducir repentinamente una actividad particular (Síndrome de abstinencia).
  3. No se puede interrumpir el uso a pesar de desear hacerlo y de haber intentado estrategias como apagar el móvil, desconectar el sonido, etc.

Hablaremos de adicción, si además de estos tres factores, la actividad particular se convierte en la más importante en la vida de la persona y domina sus pensamientos, sentimientos y conducta, modificando su humor y creando conflictos. El uso del móvil se convierte en adicción cuando pasa a ser una conducta compulsiva y repetitiva que produce placer (descarga de dopamina en el cerebro) y tiene repercusiones negativas en la vida social, familiar y escolar, al alterar, entre otras cosas, la calidad del sueño. 

Lo importante no es la actividad concreta que genera la dependencia, sino la relación que se establece con ella y la existencia de una predisposición previa (condiciones del ambiente y de la personalidad del menor). Al respecto, el Dr. Bruce Alexander, profesor de psicología en Vancouver defiende que la adicción es una adaptación ante un entorno poco favorable

Griffiths, M.D. 1998 señala la existencia de “adicciones tecnológicas”, que se definen como adicciones no químicas que involucran la interacción hombre-máquina. Estas pueden ser pasivas (televisión) o activas (videojuegos, internet). Echeburúa, E.1999 y Griffiths señalan que internet podría ser, en la mayoría de los casos, solo un medio o lugar donde alimentar otras adicciones o trastornos relacionados con: sexo, juego, comida, compras y trabajo.

¿Cómo identifico si mi hijo está enganchado?

En Kid Crono hemos adaptado, entre otros, el cuestionario de James Roberts, uno de los expertos más reputados por sus investigaciones sobre la adicción al móvil y las sugerencias de Richard Graham, psiquiatra especialista en adicción a la tecnología, para reconocer los síntomas de adicción en los peques:

  1. Mi hijo/a ha comenzado a tener dificultades para dormir.
  2. Mi hijo/a se irrita, se enfada o se deprime cuando no puede usar las pantallas de entretenimiento. Reacciona con rabietas cuando tiene que apagarlas.
  3. Mi hijo/a pasa por frecuentes estados de ansiedad y agresividad cuando no tiene su dosis diaria de tecnología.
  4. Cada vez más, mi hijo/a necesita estar conectado/a al móvil/tablet/TV u otras pantallas de entretenimiento para sentirse satisfecho/a.
  5. Mi hijo/a quiere usar el móvil siempre que se aburre. Durante ese tiempo hubiera podido jugar, hacer deporte, deberes, pintar, leer o realizar otra actividad lúdica o social cara a cara. La consecuencia es el aislamiento y la disminución de la empatía.
  6. Mi hijo/a quiere actualizar alguno de sus juegos en el dispositivo móvil al despertarse y antes de acostarse. Muestra una dependencia a un juego en particular (“Por si me han atacado en Clash of Clans”)
  7. Mi hijo/a utiliza el dispositivo móvil cuando come, se lava los dientes, va al baño o hace los deberes.
  8. Mi hijo/a pasa mucho tiempo pensando en cuándo se podrá conectar de nuevo.
  9. Mi hijo/a miente sobre el tiempo y la frecuencia con la que se conecta (De ahí la importancia de usar una app como Kid Crono)
  10. Mi hijo/a prefiere las relaciones por internet y juegos online a las relaciones cara a cara.

Con solo 3 minutos el quiz te dará una indicación muy valiosa sobre el nivel de dependencia de tu peque:

  • Nivel bajo: si respondes afirmativamente entre 0 y 2 preguntas, es muy probable que la tecnología le importe poco a tu peque.
  • Nivel medio: entre 3 y 7 cuestiones afirmativas, préstale más atención a tu hijo/a y a su relación con las pantallas. Despégale de las maquinitas invitándole a realizar otras actividades lúdicas o deportivas en familia o con sus amigos.
  • Nivel alto: ¿Respondiste sí entre 8 y 10 veces?, tu hijo/a ha cruzado la línea y es el momento de tomar medidas al respecto y pedir ayuda a un especialista con el fin de modificar los hábitos compulsivos relacionados con el uso de los dispositivos móviles.

Este cuestionario es sólo una guía. Si al responder las preguntas has detectado que tu hijo/a está enganchado/a a las maquinitas ten en cuenta que prohibir el uso de las mismas sería peor. La solución pasa por establecer una relación más cercana con tu hijo/a para encontrar otros centros de interés cuya práctica disfrute. Al respecto, el profesor Peter Cohen defiende que los seres humanos tenemos una necesidad profunda de apego y de crear vínculos. Si no podemos conectar con las personas, conectaremos con cualquier cosa que encontremos para obtener satisfacción. ¿Le está pasando esto a tu hijo/a?

El 21,3% de los adolescentes españoles son adictos a internet frente a la media europea del 12,7%”, según el estudio EU-NET-ADB financiado por la Comisión Europea*. Además el 41% siempre está conectado, según el informe de la Sociedad de la información en España 2012.

 

* (Fuente: Huffingtonpost, Guillermo Canovas)


2 respuestas a “¿Cómo identifico si mi hijo está enganchado?”

  1. HOLA. MI RELACIÓN CON MI HIJO ES LIMITE POR SU ADICCIÓN A LAS MAQUINITAS. DE LAS DIEZ PREGUNTAS DEL CUESSTIONARIO ANTERIOR CONTESTÉ QUE SÍ A LAS DIEZ.
    ME PODRÍAS DECIR QUE PUEDO HACER, A QUIEN PUEDE ACUDIR Y TODO AQUELLO QUE ME PUEDA AYUDAR, EN UN PRINCIPIO A ENTER SU MENTE, Y LUEGO COMO CORREGIR ESTE PROBLEMA.

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