14 marzo 2016

Steve Jobs no dejaba a sus hijos usar el iPad ni el iPhone. Además limitaba la cantidad de tecnología que podían utilizar en casa.

Y eso da mucho que pensar.

¿O no?

Porque tarde o temprano nos preguntamos cuándo comprar a los niños su primer teléfono móvil.  

Tal vez te digas: “es muy peque, no lo necesita” o se lo compro porque “va solo/a al colegio y quiero localizarle durante sus desplazamientos” o “le compro un iPod para que nos deje comer tranquilos cuando quedamos con amigos”.

Te has preguntado, ¿por qué quiere un móvil? Puede ser:

  • Porque algún amiguito/a ya tiene uno y se lo lleva al parque o al colegio.
  • O porque te ve a ti muy a gusto con tu propio Smartphone.

Para los peques, cualquier acontecimiento es excusa para insistir: los cumpleaños, las navidades, los reyes, la primera comunión, el campamento de verano, etc.

Pero no podemos darles todo lo que piden. Si les damos todo, se convierten en tiranos.

Además, es importante diferenciar dos situaciones. Una, es que aprendan a utilizar el ordenador, el iPad, la tableta o el Smartphone de los padres o que sepan navegar por internet como “nativos digitales” y otra muy distinta: que dispongan a su gusto de su propio dispositivo móvil.

¿Está mi peque preparado/a para tener su propio dispositivo?

La tecnología en sí no es ni buena ni mala. Lo determinante es cómo la utilizamos y por cuanto tiempo. Además, el uso del móvil depende de la persona, de su entorno, de sus necesidades y de sus condiciones.

“La edad idónea para empezar a usar un móvil no existe, depende de la demanda y la supervisión parental”, afirma Guillermo Cánovas, director del Observatorio para la Promoción del Uso Saludable de la Tecnología: EducaLIKE.

Edad y autonomía

La edad es uno de los principales factores de riesgo porque son los más jóvenes (niños y adolescentes) quienes mayor probabilidad presentan de desarrollar la adicción al ocio digital.

Aunque no haya una edad idónea para empezar a usar un móvil, sí tenemos que estar atentos al desarrollo o madurez de nuestros hijos.

Ser autónomo es ser capaz de separarse y estar solo con total tranquilidad para realizar actividades sin ayuda de los demás.

Los niños aprenden a ser autónomos a través de las pequeñas actividades diarias con las que demuestran sus habilidades y aprenden el valor del esfuerzo. Los padres y madres somos responsables de transmitirles las normas básicas de seguridad (al cruzar la calle, al hablar con desconocidos, etc.) antes de motivarles a ser más independientes.

¿Qué tan autónomo/a es?

¿Sale solo o le llevas a todas partes?

¿Sabe preguntar?

¿Sabe orientarse?

¿Presta atención antes de cruzar la calle?

¿Le va contando su vida a cualquier persona? 

Nada de móvil propio antes de los 10 años

La psicóloga Yolanda Cuevas no aconseja que los menores de 10 años tengan su propio móvil y mucho menos si es un smartphone.

Valérie Giaccone-Marcesche psiquiatra infantil, está en contra de que los niños de 7 a 10 años tengan móvil. Porque un niño no adquiere seguridad a base de telecontrol. La seguridad interior se basa en habilidades que le habremos ayudado a desarrollar (saber preguntar, saber orientarse, saber a quién pedir ayuda). La autonomía se adquiere de manera progresiva.

En España, tres de cada diez menores de 10 años poseen un móvil. A los 12 años, el 69% tiene su propio dispositivo. Y a los 14 años, el 83%, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Antes de darles un móvil,  los menores deben comprender su uso e implicaciones como una herramienta de comunicación. Los dispositivos móviles no son juguetes.

Entonces, ¿cuándo comprar a los niños su primer teléfono móvil?

“Cuando un preadolescente de entre 12 y 13 años respeta las normas de convivencia, tiene hábitos saludables, sabe relacionarse y lleva un ritmo normal de adquisición de conocimientos, puede tener móvil, con una adecuada orientación por parte de los padres”, afirma la pedagoga Cristina Conde.

Sin embargo, la Policía Nacional dice que esperemos a los 14 años para darles un móvil.

Y el Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación (INTECO) aconseja dilatar al máximo la edad infantil de posesión del móvil.

  • En Kid Crono repetimos: el uso del móvil depende de la persona, de su entorno, de sus necesidades y de sus condiciones.

¿Por qué le comprarías un móvil?

Tranquilidad 

El principal motivo de la compra de un teléfono para los niños es la tranquilidad para los adultos. Otras veces es una cuestión práctica de la dinámica familiar (desplazamientos, enfermedades, padres divorciados, actividades deportivas y extra escolares).

Telecontrol

A veces los padres y madres que trabajan muchas horas regalan un móvil para llamar y localizar a los hijos. Sin embargo, la mayoría de las madres coinciden en que cuando necesitan contactar con sus hijos, el móvil está apagado o fuera de cobertura.

Presión social

El móvil tiene una simbología de status y puede ser motivo de burlas. Además, el marketing de compañías de teléfonos intenta vender los smartphones cada vez a edades más tempranas. 

¿Para qué quiere un móvil?

Para llamar y chatear con sus amigos; para jugar, escuchar música, para grabar, ver y enviar vídeos, para navegar por internet, para pedir permiso antes de irse a casa de algún amigo/a, para sentirse parte de un grupo, etc.

¿Hay alguna otra forma de satisfacer las necesidades del menor? Por ejemplo:

  • Utilizar un iPad familiar en casa.
  • Prestarle tu móvil en casos puntuales.
  • Llamar por el teléfonillo del portal para pedir algo.
  • Comunicar a su profesor/a o a la enfermera del colegio si se siente mal.
  • Utilizar los teléfonos que los monitores ponen a disposición de los niños en los campamentos.
  • Utilizar el ordenador de casa para hacer sus deberes ya sea conectándose a la red del colegio o para buscar información en internet, etc.
  • Reunirse con los amigos, cara a cara, en el parque o en casa.

“Tener un móvil es una cuestión de necesidades y no de edades”, explica Guillermo Cánovas.

¿Qué tipo de dispositivo es más adecuado para su edad y necesidades? 

Los niños y niñas suelen recibir como primer móvil el que heredan de sus padres y antes de los 12 años suelen conformarse con un teléfono de gama baja. A partir de los 13 suelen utilizar uno de gama media y pasados los 15-16 suelen pedir un teléfono inteligente de gama alta.

Aunque los niños prefieren un teléfono inteligente a uno convencional, los expertos recomiendan dar primero un móvil básico para llamar y chatear. Nada de smartphone al comienzo.

Por eso hay que buscar un terminal adaptado a las necesidades de cada familia.

 La educación digital: una cuestión de actitud

phone-addictionLa educación en nuevas tecnologías debe introducirse poco a poco desde que son pequeños.

Sin exagerar, que el móvil no es un biberón ni un chupete ni una niñera.

Según Protégeles, los menores deben empezar a convivir con la tecnología “lo antes posible, siempre y cuando eso suceda con el acompañamiento de sus padres y estos estén implicados en su formación”.

La educación es una cuestión de actitud ante el tema a tratar, sea la relación con la tecnología o la sexualidad. Cada día aprovechamos las ocasiones para explicar algo sobre normas, espacio, tiempos y pautas de uso. Cada día les recordamos las condiciones básicas para mantener una relación saludable con la tecnología.

También es importante enseñarles a valorar quienes son, lo que tienen, lo que reciben. Porque todo cuesta, ya sea dinero o empeño.  Y los niños y niñas deben aprender a cuidar las cosas y a valorar el tiempo y el esfuerzo que se dedica a una persona o actividad.

“Lo que esta generación de niños y adolescentes está pidiendo a gritos son padres que pongan límites claros y consecuencias naturales, que sean ejemplos a seguir, que regalen afecto en vez de comprarlo, que estén pendientes y más presentes. Necesitan padres, no más amigos”. -Elaine Feliz.

Cuando una persona no sabe esperar, pierde la capacidad de manejar su frustración. La velocidad del mundo moderno está afectando dicha capacidad. Por eso, la educación digital también pasa por enseñarles a nuestros hijos a esperar:

  • Puedes jugar después de haber hecho los deberes.
  • Hay días sin tele o sin tecnología. 
  • Vamos a utilizar el iPad por turnos: 30 minutos cada persona.
  • Ese juego es para mayores de 18, cuando seas mayor, podrás descubrirlo.
  • Cuando tengas 13 años acordaremos si darte o no tu propio móvil.
  • Ahora,  no.

Saber esperar hace parte del autocontrol o de la autoregulación. Para aprender de los errores, los niños necesitan resolver sus propios problemas, necesitan acertar y equivocarse. “Unas veces se gana y otras veces, se aprende”. Si les resolvemos todos los problemas, crecerán siendo temerosos y poco creativos para pensar en las soluciones posibles.

“Sabiendo controlarse en los momentos que lo requieren y disfrutar en los momentos en los que pueden disfrutar, se darán cuenta de que la vida realmente es maravillosa”. – Álvaro Bilbao, neuropiscólogo.

¿Qué es hacer un buen uso de la tecnología?

Es conocer la dinámica, los riesgos y efectos de la hiperconectividad. También supone establecer normas y pautas de uso para prevenir problemas y mejorar la convivencia.

Así como limitar el tiempo dedicado a la tecnología para realizar actividades (sociales, lúdicas y deportivas) distintas: 

  • Lejos de las pantallas.
  • Mirándonos cara a cara.
  • En contacto con la naturaleza y el arte.
  • Haciendo ejercicio físico.

¿Sabes cuáles son los riesgos principales?

Uso excesivo

Los juegos, las redes y la mensajería instantánea crean dependencia y pueden derivar en una adicción tecnológica infantil. Las consecuencias incluyen cambios de conducta, aislamiento, insomnio, descanso insuficiente, caída del rendimiento escolar y mayor gasto económico.

Poner en peligro la privacidad del menor

Cuando da sus datos personales a desconocidos o cuando otra persona publica su foto o sus datos online.

Acceso a contenidos inapropiados para su edad

Violencia, sexo, imágenes que puedan generar miedo, referencias al consumo de drogas, prostitución, lenguaje soez o discriminación de algún tipo.

  • Respeta la edad indicada en los videojuegos.
  • Restringe los contenidos en Youtube, Google, etc.

Delitos

Nos referimos a fraudes o estafas a través de compras de productos, descargas, concursos. También a las amenazas, injurias y comentarios que atentan contra el derecho al honor, a la imagen y a la intimidad.

Un 18% de los menores ya se ha sentido acosado a través del teléfono móvil y un 72% afirma haber recibido SMS invitándole a participar en sorteos o juegos de azar, según un estudio de Protégeles.

Al utilizar la imagen de otra persona y colgarla en una red, se puede estar incurriendo en un delito si no se tiene autorización para la difusión.

Daño del dispositivo

Infección por programas maliciosos, golpes, caídas y robos.

Salud y ergonomía

Hay que tener en cuenta los efectos de la radiación electromagnética que afecta más el cerebro de los niños. Es preferible mantener una postura correcta y cierta distancia de la pantalla, así como alternar con otras actividades.

Básico: establece normas claras

Es necesario acordar reglas adaptadas a la edad y circunstancias de los niños para fomentar un uso seguro y responsable de la tecnología, así como para mejorar la convivencia: con quien, dónde se usa, cómo, por cuánto tiempo, con qué fin, con cuáles aplicaciones.

Recomendaciones básicas:

  • No lleves el móvil a la cama y desconéctalo al menos una hora antes de acostarte.
  • Limita el acceso y el tiempo de uso.
  • Apaga el móvil por la noche.
  • No lleves el móvil al colegio, o mantenlo apagado en clase.
  • Cuida la privacidad: datos personales, contraseñas, perfiles.
  • Desabilita la geolocalización.
  • Sé cortés online y offline.
  • Recuerda que tener likes no es tener amigos.
  • Presta atención al intercambio de videojuegos y descargas.

Factura móvil y control del gasto

Los niños no pueden ser titulares de una línea de teléfono. Los padres o tutores legales asumen la responsabilidad y por lo tanto pueden controlar el gasto, el uso y los servicios asociados a ella.

Es preferible establecer una tarifa que no pueda ser rebasada, para que de esta manera el menor aprenda a gestionar este recurso.

Lo más recomendable es que los niños tengan una tarifa de prepago y no una tarifa que les permita llamar o navegar por la red sin límites.

Factores a tener en cuenta:

  • Sin permanencia
  • Sin llamadas internacionales
  • Sin cuota, recarga ni consumo mínimo
  • Sin establecimiento de llamada
  • Con llamadas gratis entre números de la misma compañía
  • Con o sin tarifa de datos
  • Conexión a internet a través de wifi

Estos son los aspectos básicos a considerar antes de comprar un teléfono móvil a los hijos.

¿Hemos olvidado alguno? ¿Cómo abordarías este asunto? 

En casa hemos acordado hablar del tema cuando tengan 13 años. Antes, nada de dispositivo propio. Y cuando eso suceda, tendremos muy en cuenta este “contrato” que escribió Janell B. Hofmann al entregarle un Smartphone a su hijo.

Para terminar, recordemos que los niños aprenden por imitación y con el ejemplo.


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