12 abril 2018

Leer ofrece múltiples beneficios. Sin embargo, los libros compiten con las pantallas en los momentos de ocio. Aquí compartimos algunas claves para fomentar el hábito de la lectura en los niños.

Leer estimula el cerebro, la imaginación, la capacidad para expresarse y la habilidad de poner en relación unos conocimientos con otros.

La lectura ayuda a expandir la capacidad de atención de los niños y mejora su capacidad de pensar con claridad, ya que las historias, al respetar una estructura de principio, desarrollo y desenlace, ayudan a nuestros cerebros a pensar en secuencias, a vincular causas, efectos y significados, según explicó la neurocientífica Susan Greenfield al periódico británico Daily Mail.

En cambio, las redes sociales, los móviles y las tabletas reducen nuestra capacidad de concentración, capturan nuestra atención y afectan nuestras relaciones si no se usan con moderación.

Como la tecnología está para quedarse, podemos aprovechar el soporte digital para que los niños se enganchen a la lectura.

La clave es leer en familia y fomentar el hábito de la lectura en nuestros hijos, incluso antes de que sepan leer. 

1. Ten en cuenta la edad del niño y su habilidad para la lectura

Cada niño aprende a su ritmo, sin embargo, hay ciertos parámetros de desarrollo por tramos de edad.

De 0 a 12 meses: los bebés miran, tocan y se llevan a la boca los libros. También balbucean palabras. Les encanta oír tu voz y que les cuentes pequeñas historias.

De los 12 a los 36 meses: nombran las imágenes, hacen como que leen, responden a preguntas, recitan.

De 3 a 4 años: saben cuál es la manera correcta de usar un libro, reconocen algunas letras del abecedario, reconocen su nombre, re-cuentan los cuentos.

A los 5 años: comienzan a leer y a escribir. Responden preguntas básicas sobre lo que han leído. Hacen coincidir las letras con su sonido y las palabras que escuchan con las palabras en la página.

De 6 a 8 años: reconocen hasta 200 palabras de uso frecuente, responden a preguntas que les hacen reflexionar.

De 9 a 13: ya no aprenden a leer sino que leen para aprender. Leen con un objetivo. Identifican la idea principal y el significado. Entienden los símiles, las metáforas y otros recursos literarios. Saben resumir. Esta época es crucial para que sigan leyendo por placer y no por obligación.

2. Intenta leer un poco todos los días

Para fomentar cualquier hábito es necesario hacerlo a diario, es decir, crear una rutina.

Introduce un momento de lectura al día, por ejemplo, antes de dormir, durante 15 o 30 minutos o el tiempo que queráis. 

También se puede acordar el número de cuentos o de capítulos de un libro más extenso, en el caso de que los niños quieran leer más cada noche. 

3. Leer es divertido

hábito de lecturaLa lectura no es solo un trabajo o una tarea del colegio. También es una actividad que se puede realizar en el tiempo libre, ya sea en casa, en librerías y en sitios donde se ofrecen talleres y cuenta-cuentos. 

Según la edad de tu hijo/a, se pueden escoger libros o cuentos graciosos, con ilustraciones o con misterios a descubrir. 

Los libros son una alternativa a los móviles, consolas y video juegos. Aunque el libro electrónico y las tabletas también pueden ser una herramienta motivadora para que los niños lean en un formato de su interés. Incluso en un video juego, necesitarán leer en español y en inglés algunas palabras para poder avanzar y pasar al siguiente nivel.

Si los niños relacionan la lectura con un castigo, con una obligación o con algo aburrido, ¿querrán leer? 

En cambio, si la lectura es un juego, en el que leemos de forma conjunta, en voz alta o interpretando, los niños verán la lectura como algo divertido.

4. Lee con tu hijo/a

El arte de contar historias se aprende en familia. Lee en voz alta a tus hijos, haz pausas y cambia la entonación. Disfrutarás del momento presente y ellos querrán leer tan bien como tú. Esto dará a la lectura un valor especial, no sólo por lo que se lee sino por toda la experiencia.

Los niños repiten frases, gestos e incluso las conductas de sus padres. Para dar ejemplo, es importante que tus hijos te vean leer y que leas con ellos. Seguro preguntarán alguna palabra que no comprendan o harán comentarios graciosos al respecto.

Si le haces preguntas, verás su capacidad de comprensión de lectura y le ayudarás a razonar.

 

5. Déjale escoger

Cada niño/a tiene sus preferencias y gustos. Y es cierto que, a veces, quieren que les leas el mismo cuento cada noche.

Para variar y despertar su curiosidad puedes ir con tus hijos a la biblioteca o una librería especializada para que escojan los libros que más llamen su atención en la sección apropiada a su edad.

También puedes proponer alternativas. Si sabes lo que les gusta es algo sencillo, cuéntales de qué va el libro y despierta su interés, animales a leer otras historias, y que ellos elijan.

Y si no les gusta, pueden dejarlo, a menos que sea una tarea del colegio. ¿Tú terminas un libro que no te gusta?

6. Encuentra un espacio para leer

Fomentar el hábito de lectura en los niñosPuede ser una esquina del salón con buena iluminación, un sillón o la cama.

Lo importante es que el ambiente sea cómodo y acogedor para que el niño se sienta a gusto mientras lee.

También ayuda estar en una habitación tranquila, sin distracciones.

7. Lee de todo

No solo libros. Cuando los niños están aprendiendo a leer, y van en el coche, se fijan el los carteles, en las señales, en los nombres de las calles y de los almacenes.

También leen las etiquetas de los yogures, de los cereales y de otros productos que caigan en sus manos.

Al comienzo, y si les aburre, pueden comenzar con cuentos ilustrados, revistas o cómics. Y si no leen, pueden ojear y desarrollar el gusto de tener un libro en sus manos.

8. Ama un libro

Los niños que conservan el hábito de la lectura cuando crecen son aquellos que crean vínculos emocionales con los libros.

A veces el libro favorito de alguien lo es por el momento de su vida o la manera en que llegó, no por lo que “aprendió” de él. Entonces, si aprenden a amar a un libro, querer a los otros será más fácil. Afirma Néstor Daniel Santos, bibliotecario, promotor y mediador de lectura en México.

9. Comenta lo leído

Igual que le preguntas por su día en el colegio o por el vídeo que vio hace un rato, comenta con tu hijo/a la trama del libro, sus personajes preferidos. Pregunta y escucha.

A los 6 o 7 años, cuando ya empiezan a tener comprensión lectora, podemos sentarnos a su lado y pedirles que nos cuenten lo que han entendido.

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Referencias

Sobre habilidades lectoras por edades, understood.org

Sobre los beneficios de la lectura desde pequeños, eldiario.es

Cita de la doctora Susan Greenfield, Daily Mail.

 


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