22 julio 2020

Teletrabajo no es conciliar y menos con los colegios y centros educativos cerrados.

Eso lo sabemos bien las mujeres que trabajamos con nuestros hijos/as en casa. La verdad es que por mucho que nos organicemos, que tengamos paciencia y una gran capacidad de abstracción, nuestra productividad laboral ha bajado en estos últimos cuatro meses de teletrabajo.

Además, está demostrado que teletrabar y cuidar a otros al mismo tiempo aumenta la fatiga mental, incrementa el estrés, disminuye la vitalidad y la capacidad de concentración.

Debido al confinamiento, de marzo a mayo de 2020 se ha ampliado la brecha de género, según varios estudios. Las mujeres científicas están publicando hasta un 20% menos y están dejando de participar en nuevos proyectos. Esto impacta negativamente su acceso a becas, financiación y promoción. 

El teletrabajo tiene varias ventajas:

*Permite trabajar desde cualquier lugar con buena conexión a internet y equipos informáticos.

*Ahorra el tiempo y el coste por desplazamientos.

*Disminuye el estrés asociado a los atascos y disminuye los problemas de salud asociados al sedentarismo en edificios enfermos (sin ventilación ni luz natural, con moqueta, etc.).

*Supone una mejor calidad de vida que implica mayor tiempo para estar con la familia cuando no hay que convivir las 24 horas del día en casa.

 

El confinamiento lo cambia todo

Trabajar con gamers y Youtubers en un mismo espacio es una prueba de supervivencia. Es jugarte tu salud mental. @mamatambiensabe 

La edad de los hijos/as es un factor decisivo.

Un/a menor de tres-cuatro años no razona por mucho que quieras explicarle lo que sucede. Y necesita acompañamiento para casi todas las actividades: comer, bañarse, ir al parque, vestirse, jugar, etc.

A partir de los 10-12 años es más fácil porque tienen más autonomía aunque aún interrumpen y te dicen: «mamá, quiero ser youtuber».

Los adolescentes tienden a aislarse en su habitación y todo lo hacen conectados con sus amigos ya sea a través del móvil o de videojuegos online.

Teletrabajo: claves para organizarte mejor

Permítete descansar y dormir lo suficiente. Tendrás más claridad y rapidez mental, además de mayor calma para contener cualquier altibajo.

Delimita un espacio físico de trabajo, si puedes. Un lugar bien iluminado, ordenado y aislado que permita concentrarte. Con equipos y mobiliario que procuren una buena ergonomía. 

Delega. Distribuye las tareas del hogar y de cuidados entre las personas que conviven contigo en función de la edad y estado de salud.

Respeta el horario laboral acordado. A veces en casa se trabaja mucho más que en la oficina porque empezamos antes de que los hijos/as se despierten y seguimos cuando se han dormido.

Establece horarios y rutinas (individual y en familia). Marca descansos y pausas para cocinar, descansar y comer.

Establece objetivos alcanzables, pautas y fechas de entrega para conseguirlos.

Crear bancos de tiempo. Esta iniciativa facilita el intercambio de tiempo con personas de tu comunidad para realizar diferentes tareas domésticas.

Utiliza la tecnología a tu favor

Para las reuniones, existen plataformas de videollamadas como Skype, Meet o Zoom. Las herramientas de mensajería como Slack ayudan a desarrollar proyectos de forma compartida.

Google Calendar y sus calendarios online colaborativos sirven para organizar tu tiempo en relación con el de otros.

Trello te permite organizar y compartir proyectos, con hilos y organizar por temáticas y estados. Te ayuda a organizar tu lista de tareas y sirve para trabajar en equipo.

Focus Lock (gratuita en Google Play) es una aplicación que permite usar el móvil y bloquear algunas apps durante un tiempo determinado para evitar distracciones.

Forest sirve para el móvil y el ordenador. También bloquea apps o páginas en el navegador para mantener la concentración.

Nota: la conexión a internet es lenta, los sistemas informáticos fallan, y las habilidades ofimáticas de muchas usuarias escasean. Así que paciencia.

Cómo entretener a los niños para que nos dejen trabajar

Todo depende de la edad y/o etapa de desarrollo de tus hijos/as.

En general, plantea actividades que les ocupen tiempo. Y explica tus necesidades en ese momento: «¿Qué tal si lees un cuento en tu cuarto?, necesito una hora sin interrupciones para acabar un proyecto/artículo/reporte».

Una opción es hacer juntos un “frasco de ideas” que ellos decoran y rellenan con papelitos donde han escrito qué les gustaría hacer para divertirse, como: ver una película infantil, organizar sus juguetes, dibujar.

Una alternativa, —si no estás en confinamiento, tu trabajo implica una actividad física y ellos están en edad de hacerlo—, es pedirles que te acompañen y que aprendan algo nuevo contigo mientras realizas tu actividad laboral.

Encárgales tareas de casa y dales más responsabilidades según su capacidad: limpiar su cuarto, tender la cama, prepararse el desayuno, doblar su ropa limpia y guardarla, bajar la basura, poner y recoger los platos de la mesa, meter los platos sucios en el lavavajillas, pasar la aspiradora, etc.

Es importante dar instrucciones claras o mostrar cómo se hace según la edad. Agradece su colaboración, sin premios ni pagos. Por ejemplo, recogemos el cuarto para tenerlo organizado, agradable y saber dónde está cada cosa. Esta es una lista orientativa.

Si ya están en edad de hacerlo, pueden cocinar o preparar algún postre, aunque lo hagan mirando un vídeo de cocina en la tableta.

 

Efectos de la sobreexposición a pantallas interactivas 

Los dispositivos, las aplicaciones y los videojuegos están diseñados para enganchar. Están tan bien diseñados que el cerebro, al interactuar con las pantallas, produce picos de dopamina. La dopamina es un neurotransmisor asociado con el sistema de placer y de recompensa. Estos chutes de dopamina cambian la biología del cuerpo y éste cada vez pide más intensidad y tiempo. Esto es lo que sucede con cualquier adicción.

Por eso, a tu hijo/a se le dilatan las pupilas, le aumenta el ritmo cardíaco, le sube la cantidad de azúcar en la sangre y disminuye la capacidad de sentir placer. Se estresa, se enfada, siente ansiedad, tiene dificultades de atención y le cuesta más aprender y dormir bien.

Varios estudios demuestran que los chutes de dopamina producidos por la interacción prolongada con las pantallas matan neuronas de una zona del cerebro llamada la ínsula que gestiona la compasión, el respeto y la empatía.

Recuerda que una vez que cruzas la línea y le das un móvil o tableta a tu hijo/a para que se distraiga, es muy difícil volver atrás y pedirle que juegue a otra cosa. Jugar frente a una pantalla interactiva es una experiencia de inmersión total. Ni siquiera los ojos se mueven como lo hacen cuando leen.

 

Nuestro ejemplo frente a las pantallas 

Educamos con el ejemplo. Somos sus modelos de imitación. Cada palabra, cada silencio, cada gesto cuenta. Si nos ven todo el día frente al ordenador y al móvil, ¿qué crees que van a hacer?

Sugiero ser más flexibles con el tiempo frente a las pantallas pasivas (televisión) e interactivas (móvil, tableta, ordenador, consola).

Y sacar un rato para jugar o compartir con ellos/as sin pantallas, con atención plena. Que sea tiempo de calidad.

Evita los extremos. El uso moderado genera mayor bienestar que la prohibición o la exageración.

Sin embargo, ten en cuenta que la Academia Americana de Pediatría dice que los menores de 2 años no deben exponerse a ninguna pantalla. Entre los 3 y 5 años, recomienda 1 hora al día. Entre los 6 y los 12 años, el máximo es de dos horas diarias.

Y creo que nuestros/as hijos/as pasan mucho más de dos horas diarias frente a las pantallas sean interactivas o pasivas.

 

¿Qué puedes hacer?

Es importante combinar las pantallas con juegos creativos que puedan realizar solos (rompecabezas, manualidades, experimentos, legos), con actividades lúdicas (dibujo, lectura, escritura, canto) y con ejercicio físico.

Establece acuerdos, tiempos de uso y límites o guías de acompañamiento, en familia a través del diálogo. Por ejemplo: “Primero haces los deberes y meriendas, después puedes coger la Tablet una hora”. “Mientras estudias, apaga el móvil”.

Descarga aplicaciones de protección de contenidos, un control parental y una app temporizador de juegos como KidCrono.

Desconecta wifi cuando os vayáis a dormir.

Sabías que… Todos los proveedores de internet fija (Telefónica, Vodafone, Orange) tienen una app que permite controlar el estado de la línea. También puedes escoger los horarios para encender y apagar wifi, qué páginas internet puedes o no abrir. Incluso puedes seleccionar qué dispositivo puede o no conectarse.

Según la edad, hay que hablar con nuestros hijos de seguridad y de privacidad o tomar las medidas para protegerlos si son pequeños y no entienden.

Por ejemplo, evita dar datos personales cuando juegas online, evita enviar o compartir fotos comprometedoras tuyas o de otras personas, ten cuidado con lo que dices y compartes en las redes. Trata a las personas con respeto, como si estuvieras cara a cara.

 

¿Sabes qué significa ciberbullying, grooming, sexting, zaming, nomofobia?

Hay muchas más palabras nuevas que hacen referencia al mundo del ciberespacio. Aquí te dejo algunas.

Ciberbullying: acoso en internet.

Zaming: acto de menospreciar a alguien por el hecho de estar más con el móvil.

Grooming: pederastas se acercan a niños y jóvenes online.

Sexting: acto de enviar imágenes con contenido sexual propio a otra persona.

Nomofobia: es el síndrome de abstinencia cuando no puedes usar el móvil.

 

¿Qué tan enganchado/a está tu hijo/a?

Es diferente estar algo enganchado a ser adicto. Aquí te dejo un artículo que incluye cuestionario online gratuito:

¿Cómo identifico si mi hijo/a está enganchado/a?

 

¿Rechazas la tecnología, buscas un equilibrio o acoges la tecnología con todo lo que implica?

Como madre teletrabajdora, elijo tener paciencia, flexibilidad y soltar la culpa por la sobreexposición a las pantallas mientras intento trabajar. Prefiero el equilibrio entre pantallas y otras actividades.

He comprobado los beneficios del diálogo en familia para mejorar la convivencia.

Nuestros/as hijos/as son personas maravillosas, son semillas llenas de posibilidades e ideas.

Podemos preguntarles qué soluciones proponen, escuchar lo que dicen y llegar a acuerdos.

También es importante que se comprometan a realizar distintas actividades y a participar en las labores domésticas durante el día.

Tomemos consciencia del impacto de la exposición a las pantallas durante varias horas seguidas. Cuidémonos.

 

Referencias
Fundación Mujeres, Tertulia: mujer emprendedora y empresaria con teletrabajo: niños y niñas sobreexpuestos a las pantallas. 30-jul-20

Parga, N.M. Emprendimiento y crisis: 10 claves emprendedoras nmparga.com 6-07-20

Sáez, Cristina. “Estoy fallando como investigadora y madre”: la Covid-19 amplía la brecha de género en ciencia. Catalunyaplural.cat 14-07-20


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